2020 · Meses de margen de transporte tirados
Un año pagando tarifa de mostrador sin saberlo
Firmé la primera tarifa que me dieron, no la revisé nunca y descubrí tarde que llevaba un año pagando como si enviara tres paquetes al mes.

Qué hice
Necesitaba empezar a enviar. Escribí a una agencia con un "hola, quiero tarifas para mi tienda online", me mandaron una propuesta, la firmé y me olvidé. Durante más de un año ni la comparé ni revisé una sola factura a fondo.
Por qué parecía buena idea
Tenía cien cosas que hacer y el transporte "ya estaba resuelto". Los paquetes llegaban. La factura mensual se pagaba. No había ningún problema visible.
Qué pasó
El volumen se multiplicó, pero la tarifa seguía siendo la del primer día: la estándar, la de mostrador. Además, en la factura iban suplementos que no estaban en la propuesta —combustible aparte, segunda entrega, gestión manual— y tramos de peso mal asignados por el volumétrico de una caja que usaba para todo.
Lo vi cuando otra agencia me hizo una propuesta y la comparé con lo que estaba pagando de verdad, no con lo que creía que pagaba.
Cuánto costó
No pongo la cifra porque no la tengo con exactitud y no me la voy a inventar. Lo que sí sé es el porcentaje: la diferencia entre lo que pagaba y lo que pasé a pagar tras negociar estaba en el rango de lo que cualquiera pierde en esta situación, entre un 20 y un 40 % del coste de transporte. Durante más de un año.
Qué aprendí
- Un comercial no te da la tarifa buena si no le das motivos: volumen, perfil de envío y competencia.
- La factura del transportista hay que revisarla línea a línea contra la tarifa firmada. Cada mes. Es la tarde mejor pagada del trimestre.
- El peso volumétrico de la caja importa más que el precio por kilo.
Qué haría ahora
Pedir tarifas a tres agencias con un email que dé datos concretos, exigir por escrito todos los suplementos, hacer una prueba con 30 envíos, revisar la primera factura completa, y volver a negociar cada vez que el volumen suba. Todo eso está en Cómo negociar tarifas de transporte y en Coste real por pedido y revisión de facturas. Son las guías que me habría comprado yo aquel año.
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